Añoraba esa Paz que solo encontraba en ella, era difícil de entender que estaba tan lejos de mí y tan cerca en miles de recuerdos de su sonrisa.
Pensaba en ella, pero lo veía tan alejado, complicado también por decirlo de alguna manera que pueda hacer entender desde mis pensamientos, moría por callar las palabras, costaba infiernos esconderlas en lo mas profundo, la verdad que dolían muchas veces pero era el dolor de los buenos recuerdos de añorar.
Lo imposible no existía, pero lo posible era lejano y cada vez parecía ser más distante, sentía tan lejos poder verla a los ojos y llenarme de la paz que me daba su esencia como mujer, su amor por definirlo en algo más entendible.
Me confundí en como amar, no en amar, hay un significado de diferencia demasiado grande entre ambos conceptos, los fui entendiendo poco a poco, dolieron pero sé que falta mucho aprender y que mi mente conoció una nueva pared con la cual espero nunca más chocarme, ya la conozco o eso estoy intentando, al menos la sentí, solo falta observarla, meditar sobre esa escena de mi vida, solo ese paso que aprendí que no es el que quiero en mi camino, pero mis pasos no tienen mucha coordinación me cuesta encontrarla, como fue el intentar coordinar amor y odio.
Es difícil aunque el primero parece siempre más fuerte, el segundo me venció y lleno mi corazón de malos pensamientos, y peor era aun ver como los justificaba malamente llenos de dolor y bronca. ¿Pero cuanto tendré que seguir dependiendo de eso?, ¿Acaso toda la vida que me resta?, no sabría responderlo, realmente me equivocaría pensar que tengo la respuesta correcta, no quiero tener falsas esperanzas sobre mi y menos darlas, necesito buscar la forma de coordinar mis pasos, mis pensamientos, mis sentimientos, en fin mi vida.